10 ideas «feas» en la apertura que tu profesor odiará y Stockfish 19 perdona (I)
Un peón de menos, la dama de vuelta a casa y Stockfish tan tranquilo. Exploramos 5...c5 en la variante del cambio del gambito de dama (1.d4 d5 2.c4 e6 3.Cc3 Cf6 4.cxd5 exd5 5.Ag5 c5). Línea que bautizaremos, a partir de hoy, «contragambito resaca-pizza» (para saber el motivo de este nombre, quédate hasta el final del artículo)Para ser honestos, el título de esta serie de artículos debería ser un poco más largo: algo como 10 ideas «feas» en la apertura que sorprenderán a tu rival y harán que tu primer profesor de ajedrez finja no haberte conocido (pero que los módulos actuales ya no consideran tan malas, porque hasta las máquinas tienen derecho a cambiar de opinión y ahora lo importante es entender las «peligrosas» igualdades de los módulos cada vez más potentes porque ahora todo tiende al 0.00 y ya uno no sabe qué jugada preparar ni cuál rechazar y menos mal que no jugamos, bueno, mejor dicho, que casi nadie juega los torneos de correspondencia porque ahí sí que es puro módulo contra módulo hasta que uno de los dos ha valorado mal una posición y cuando empieza a responderle el módulo rival de repente cambia la valoración y el humano se da cuenta de que su módulo no era tan bueno como pensaba y que va a perder encima porque ha pasado de 0.00 a ventaja decisiva haciendo siempre las mejores). Como no me cabía entero y había que pensar en que los lectores puedan respirar mientras leen el título, he optado por la versión sintética, que no representa todos estos matices, pero tendremos que conformarnos.
Para empezar, es necesario recordar que el ajedrez es un deporte y la estética no debería ser decisiva para competir, ¿no? «La belleza es subjetiva y tú no eres mi tipo», le dijeron el sábado pasado a tu amigo cuando lo rechazaron en la discoteca. Él, en ese momento, se acordó de la partida que perdió en el por equipos el finde pasado y pensó en que en el ajedrez pasaba un poco lo mismo, rechazamos las jugadas por feas...*
* Esta historia es ficticia porque
a) a ningún ajedrecista lo han rechazado por feo;
b) los ajedrecistas no van a las discotecas;
c) tu amigo estaba haciendo Puzzle Storm en la discoteca y no se enteró del rechazo;
d) los ajedrecistas saben cuándo dar jaque y cuándo no e A far l'amore comincia tu 💕;
e) todas las respuestas son correctas.
Dicho con palabras más bonitas y bromas aparte, ya desde la apertura elegimos jugadas con un criterio estético moldeado por los principios que hemos aprendido, principios que no son universales ni nos orientan tanto como nos gustaría (quizá sea mejor no decírselo todavía a quien está aprendiendo a jugar y apenas empieza a interiorizar que debe enrocarse cuanto antes, que no debe sacar la dama demasiado pronto porque pueden atacarla, que es importante desarrollar las piezas y que los peones del enroque no deben «tocarse»).
Nuestro juicio sobre las jugadas está mediado por una sensibilidad estética que hemos ido desarrollando al interiorizar los principios del juego y entrenar patrones. Esto es parecido a una especie de intuición que hemos ido construyendo y que nos permite dirimir lo bueno de lo malo, lo feo de lo bonito.
En esta primera entrega vamos a explorar una idea en la variante del cambio del gambito de dama rehusado:
1.d4 d5 2.c4 e6 3.Cc3 Cf6 4.cxd5 exd5 5.Ag5 c5

Las blancas acaban de jugar 5.Ag5 con la idea de cambiar en f6 y, si recapturamos con la dama, llevarse el peón de d5. Y nosotros... ¡las invitamos a hacerlo!
De las aproximadamente 17 000 partidas que encontré en esa posición en la base de maestros de Lichess, solo cuatro continuaron con 5...c5. Y únicamente una terminó con victoria negra. No parece la mejor carta de presentación. En la base actualizada de ChessBase, a día de hoy, hay 40 partidas y, por trasposición, 174 (curiosamente, el porcentaje no es mucho peor que la línea principal, que puntúa un 64,3 %, respecto al 66,6 % de nuestra línea).
Respecto a la evaluación, en la nube de Lichess que aparece en la captura es de +0.60 a profundidad 42. Teniendo en cuenta que estamos ofreciendo un peón, parece que alguna compensación habrá, ¿no? A simple vista cuesta encontrarla, pero mi análisis con Stockfish 19 baja hasta +0.29 a profundidad 75. ¡Vaya, a ver si va a ser verdad que el peón está compensado! Ninguna de aquellas cuatro partidas de maestros, por cierto, continuó con 6.Axf6, pero nosotros vamos a comprobar qué ocurre si las blancas aceptan esta invitación (que es la jugada con mayor porcentaje en la base de ChessBase, con un 81,7 % de puntuación). Además, he comprobado si algún curso de las plataformas más conocidas cubre esta idea con uno u otro color ¡y no he encontrado nada! Y mira que hay cursos actualmente... Bueno, vamos a verlo, no me enrollo más:
6.Axf6 Dxf6 7.Cxd5 Dd8

Volvemos a casa por Navidad, con un peón de menos, menos desarrollo y menos centro. Nuestra posición es fea. Pero no fea fea, sino del montón (¿del montón bueno o del montón malo?). El módulo encuentra recursos. La dama acaba de atacar el caballo de d5, tenemos pareja de alfiles y aunque tengamos fuera solamente un peón nuestras piezas salen rápido (¡iniciativa!) y el blanco tiene problemas con el flanco de rey. Nos centraremos en dos maneras de sostenerlo: 8.e4, que lo protege con un peón, y 8.dxc5, que despeja la columna d para que lo defienda la dama.
A. 8.e4: todo para delante

8.e4 Cc6
Ya era hora de desarrollar una pieza de verdad, ¿no?
9.Cf3 cxd4

Y ahora parece que los pobres usuarios de Lichess, según su base de datos (esta vez no de maestros, sino la de partidas en línea, aunque también puede haber maestros y de hecho los hay), suelen jugar mayoritariamente 10.Cxd4, lo cual ya da una «cómoda igualdad (0.00)» tras
10...Da5+! 11.Cc3 (11.Re2 es la segunda mejor, para que veáis cómo están las cosas) Ab4 12.Tc1 Cxd4 13.Dxd4 0-0 14.a3 Ac5 15.Da4 Dc7 16.Ac4 Db6 (15...Db6 también se podía) 17.Tc2 Dg6 18.g3 Ah3 y la posición es de esas igualdades de módulo que gustan al bando del peón de menos.

La explicación es que tenemos una pareja de alfiles activa y el rey a salvo, mientras el blanco sigue en e1. Además, el alfil de h3 controla f1 e impide el enroque corto. El largo ya no es posible porque la torre de a1 se ha movido (como cualquier +800 de elo puede comprobar).
B. 8.dxc5: que lo defienda la dama

De nuevo la mayoría de usuarios de Lichess no castiga (ni lo intenta siquiera, porque veremos que no es tan sencillo) nuestra línea:
8.dxc5 Axc5 9.e4?! Da5+! (los usuarios parece que se olvidan de este jaque) 10.Cc3 (contra 10.Dd2 está el bonito 10...Axf2+) Cc6 11.Cf3 0-0 12.Ad3 Td8 13.0-0 Cb4 y la compensación es clara (hay dos partidas bala que llegaron a esta posición, sabiduría bullet, imagino).

Es bonito seguir la línea de una de esas partidas bala, por el truco que se dejaron, que perdía la dama por parte del blanco, aunque terminaron ganando (estas partidas 1+0...)
14.Cd5 Cxd5 15.exd5 Txd5 16.Axh7+ Rxh7 17.Dxd5 Axf2+! 18.Txf2 Dxd5
Supuestamente lo más crítico dentro de B 8.dxc5 Axc5 pasa por jugar e3 en lugar de e4:
8.dxc5 Axc5 9.e3 Ae6 10.Cc3 Dxd1+ 11.Txd1 Ab4 12.Td2

Si se quiere seguir la línea del módulo, la dejo a continuación, pero vamos que no refuta la línea un final cualquiera con peón de menos a cambio de pareja de alfiles, porque el peón lo vamos a presionar tras
12...Axc3 13.bxc3 Cd7 14.Cf3 Tc8 15.Tc2 Af5 16.Tc1 Tc5 17.Cd4 Re7 18.Rd2 Thc8 19.Ae2 Cb6 20.f3 g6 21.e4 Ae6 22.Tc2 Ac4

Y sí, seguimos con un peón de menos. Es un contragambito, ¿qué más quieres? Pero nuestras piezas están activas, por lo menos, las torres se han doblado en la columna c y el peón aislado de c3 ofrece un objetivo a largo plazo. Ahora les toca a las blancas demostrar cómo convierten ese peón extra en algo más que un +0.3 (siendo generoso).
Obviamente dentro de la línea analizada hay muchas variantes que no he cubierto en este artículo, solo he ido por lo más forzado y lineal. Lo demás será trabajo de alguien que se tome en serio la línea y quiera vender un curso o un libro con esta idea. Yo, que no creo mucho en la propiedad intelectual, regalo la línea, porque solo quería reflexionar sobre algunas ideas como
- lo estimulante que puede ser encontrar ideas «feas» de aperturas que el módulo valora no tan «feo» e intentar entender por qué;
- el hecho de que el ajedrez no sea infinito ¿o quizás sí?, y los módulos durante los últimos años estén demostrando que lo poco (o lo mucho) que sabíamos no es tan seguro como pensábamos;
- algunas líneas tan clásicas como la variante del cambio del gambito de dama rehusado también admiten sorpresas desde sus primeras jugadas;
- la mejor forma, a veces, de desconcertar a tu rival es dejarle hacer exactamente lo que quería: ganarte un peón y quedarse pensando por qué se lo has puesto tan fácil y por qué eres tan malo;
- lo frustrante no debe ser el 0.00, el trabajo no termina cuando aparece la igualdad, hay que entender los planes para jugar la posición cuando el módulo ya no esté al lado (porque no se debe hacer trampas, chicos, está feo).
P. D.: Parece que no tiene nombre esta subvariante dentro de la variante del cambio del gambito de dama rehusado. Yo no voy a ser el que le dé mi nombre, porque no estamos en el siglo XIX ni soy gran maestro. Pero me gustaría que se llamara contragambito (porque es dentro del gambito de dama y regalamos un peón, pero nosotros lo damos de verdad, no como ellos, aunque también esperamos recuperarlo en algún momento) resaca-pizza. Porque la dama sale, vuelve a casa y por el camino de vuelta se da cuenta de que ha perdido algunas cosas (un peón, la cartera, la estampita de la diosa Caissa...). Cuando llega, triste, a su casa descubre que milagrosamente había dejado olvidado un poco de la pizza del día anterior en el plato sin fregar de la cocina y la mete en el microondas con el truco que vio una vez scrolleando en TikTok a las 5 de la mañana de poner un vaso de agua para que no se ponga tiesa la pizza y, cuando termina de dar vueltas, se la come y se duerme feliz porque es una pizza cojonuda, como diría nuestro Pedro, Pedro, Pedro, Pedro, Pedro, Pè.

